El programa "Entramados" comenzó a implementarse hace un año. Lo conducen el Ministerio de Seguridad, el organismo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes y la Secretaría General de Gobierno. Tiene un presupuesto inicial de trabajo de $11.000 millones y durante este primer año se ejecutaron $4000 millones en un trabajo conjunto con casi 40 municipios.
Enrique Font, criminólogo e integrante del programa, manifestó que el objetivo “es organizar todos los circuitos de intervención municipales y provinciales para trabajar sobre una población objetivo, chicos de entre 14 y 21 años, que aún no están en conflicto con la ley penal pero que están en riesgo de estarlo”.
En esa línea aclaró que el programa “prioriza a quienes fueron aprehendidos, aunque no tengan una causa ni estén privados de la libertad y a aquellos que están bajo proceso penal o están por salir de un centro cerrado”.
Además, Font contó que en este primer año trabajaron “con 8000 niños y adolescentes, mayoritariamente varones entre 16 y 17 años, de los cuales 2200 estaban fuera del radar porque nunca fueron identificados ni hubo ningún registro de una intervención estatal”. Añadió que en esos casos hacen “una tarea de acompañamiento individualizado para abordar las situaciones puntuales, pero también abordajes grupales de capacitación, de deportes, de esparcimiento”.
Luego, el entrevistado opinó que “hay dos formas de abordar problemas por parte del Estado: una es mintiendo, prometiendo soluciones mágicas y reformando leyes y después no tiene instituciones para llevarlas adelante, que es lo que hizo el gobierno con la baja de edad y la otra forma de hacerlo es tomarse los problemas en serio, producir conocimiento, saber de qué se trata y luego dedicar recursos en serio para resolverlo, organizar redes institucionales para abordarlo y, de ser necesario, establecer leyes que permitan esos desarrollos institucionales”.
En ese contexto, el criminólogo remarcó que “hay un trabajo fuertísimo en la provincia a través del programa Entramado. Ha sido muy bienvenido por parte de la justicia penal juvenil, porque también le da herramientas al Poder Judicial para abordar estas cuestiones. El programa vincula a la provincia y los municipios con el departamento judicial del fuero penal juvenil, los fiscales, defensores, los jueces de responsabilidad penal juvenil para poder institucionalizar circuitos de trabajo, esto es laburar en serio, para evitar que los que están en una situación de riesgo serio pasen a una transgresión”.